-Daniel-
-Voy a tener que taparte los ojos. El camino todavía es confidencial. - Me dijo mientras me pasaba una venda.
-Confía en mi. - Después de darme unas cuantas vueltas y comprobar que no veía nada, nos pusimos en marcha.
Nos estábamos adentrando al bosque, ya que podía oler la humedad.
-El sitio que te voy a enseñar es muy especial para mi ¿sabes? Me lo enseñó mi abuela. - Asentí para darle a entender que la escuchaba y continuó explicando- Cuidado con el árbol. Como te iba diciendo, mi abuela me enseñó este sitio y la primera vez que vine también me vendó los ojos. Es un sitio muy especial y me dijo que solo se lo enseñara a la gente correcta...
-Ahora es a ti a quien le toca confiar en mi ¿no?
-Si. - no la vi sonreír, pero sé que lo hizo porque la escuché reír - Levanta un pie, tienes que subir a una piedra. Muy bien, cógete a mi para que no te resbales. Ya hemos llegado. Espera un momento.
Noté que alguien me quitaba la venda y abrí los ojos. Me encontraba en el bosque, delante de una pequeña cabaña de madera.
-La hicimos mi abuela y yo ¿Te gusta? - Dijo, como si me leyera la mente.
-Es... preciosa. - No lo dije por cumplir, era la verdad. No muy lejos de la cabaña había una pequeña cascada.
-Ven, te la enseñaré por dentro. - Subí las escaleras poco a poco y entré dentro. Era pequeña pero, acogedora. En el suelo había una gran alfombra y había cojines por todo el suelo. A un lado de la cabaña había un pequeño baúl.
-Ahí dentro tengo mi pequeño kit de 'supervivencia'. Ya sabes.... Saco de dormir, cantimploras, linterna... Lo típico. - Dijo señalando el baúl. - ¿Te apetece bañarte en la cascada?
-Vamos.
